Almuerzo servido en mesa
El formato clásico: todos sentados, menú servido y sobremesa larga. Cómodo para las familias con gente mayor y con niños pequeños.
Una comunión empieza siendo el día de un niño y acaba reuniendo a tres generaciones alrededor de una mesa. Esas dos cosas tienen que funcionar a la vez: que ellos lo pasen bien y que los mayores coman de verdad.
Hemos hecho comuniones de veinte personas y de más de doscientas, en fincas, en salones y en casas particulares. Lo que cambia es el formato; lo que no cambia es que los niños comen tan bien como los adultos, porque también son invitados.

Formatos
No hay que decidirlo antes de hablar con nosotros. Primero contamos cómo se imagina el día y a partir de ahí lo damos forma.
El formato clásico: todos sentados, menú servido y sobremesa larga. Cómodo para las familias con gente mayor y con niños pequeños.
Más dinámico, con la gente moviéndose y los niños sueltos. Funciona muy bien en fincas con jardín.
Informal y flexible. Cada uno come lo que quiere y a su ritmo, que con niños suele ser un acierto.
Cocina en directo, que además entretiene. Los pequeños se acercan a mirar y eso ya es media fiesta.
Los niños
Hasta los doce años tenemos varias opciones: unas más saludables, otras de picoteo y otras de comida más de fiesta. Se decide con los padres cuál encaja mejor.
Lo que no cambia es la calidad. Un menú infantil no es una excusa para bajar el listón: es cocinar pensando en quien lo va a comer.
Y para que no se aburran
No lo hacemos nosotros, pero trabajamos con proveedores de confianza: empresas de animación, castillos hinchables, pintacaras y talleres.
Lo puede ver con la coordinadora del evento y se incluye en el mismo presupuesto, para que no tenga que ir buscando por su cuenta.
Dudas
Lo ideal es reservar con unos nueve meses para garantizar la fecha. Dicho esto, el problema nunca es el aviso: es que la fecha esté libre. Siempre puede llamar y consultar, que a veces hay hueco.
Las hemos hecho desde veinte personas hasta más de doscientas. No hay un tamaño estándar: hay familias que quieren algo íntimo y otras que reúnen a todo el mundo.
Hasta los doce años. Por encima de esa edad hay un menú de adolescentes, que suele ser el que más éxito tiene.
Sí, sin problema. Nos adaptamos al espacio que nos indique, siempre con una visita técnica previa para ver qué hace falta llevar y en qué condiciones se puede trabajar.
El mínimo lo pone usted. Lo que sí ocurre es que cuanto más pequeño es el grupo, más pesan los costes logísticos y hay un suplemento por grupo reducido. Siempre visitamos el espacio antes y le pasamos el precio final para el número exacto de personas que nos indique.
Nuestra carta está pensada para quien come de todo. Para alergias, intolerancias o dietas se diseña un menú personalizado para cada persona, no un plato adaptado a última hora. Cuanto antes lo sepamos, mejor lo hacemos.
Sí. Mesas, sillas, mantelería, vajilla, cristalería y cubertería van incluidos. En Tenerife los espacios se alquilan vacíos, así que lo llevamos nosotros y lo montamos nosotros.
Sí, siempre que la pastelería tenga registro sanitario. El servicio de corte y emplatado son 2 € por persona con IGIC incluido. También podemos encargarla a nuestras pastelerías de confianza.
Presupuesto
Con la fecha, el sitio y una idea de cuántos serán, empezamos a plantearlo. Y si todavía no tienen sitio, también les ayudamos con eso.